Letras tu revista literaria

viernes, 21 de junio de 2013

APELO

Apelo

A Melpómene.
O testudinis aureae
dulcem quae strepitum pieri temperas,
o mutis quoque piscibus
donatura cycni, si libeat, sonum,
totum muneris hoc tui est,
quod monstror digito praetereuntium
romanae fidicen lyrae;
quod spiro et placeo, si placeo, tuum est.
Horacio, Carminum IV, 3.


Apelo a tu compasión
y clavas tu afilada daga
hecha de dolosas palabras
en mi herido corazón.

Apelo a tu comprensión
y mortificas
mis pensamientos
escupiéndome palabras envenenadas
por susurros ajenos:
ésos mismos que,
ayer compartían mi mesa,
hoy cavan mi tumba en tus oídos.

Apelo a tu razón
pero descubro con dolor
que hace tiempo
vives enajenada de ella
y entregada a ésas lenguas viperinas
que como látigos,
fustigan, azotan y laceran
mi maltrecho corazón.

Apelo…
*Melpómene (Μελπομένη, ‘la melodiosa’); musa de la tragedia.

Poema del poemario Las nueve musas de Salvador Moreno Valencia.


lunes, 17 de junio de 2013

Amor yo seré…


Amor yo seré…

A Eros*
Para cada una de las musas porque todas ellas
se confunden en la poesía…

Si tú murieras
Las estrellas a pesar de su lámpara encendida
Perderían el camino
¿Qué sería del universo?
Vicente Huidobro


Amor yo seré por ti el poeta
que surque los mares del dolor,
amor, yo seré
para ti el poeta
que mire las golondrinas
en tu lecho volar.

Amor yo seré
el poeta que surque los mares
del sur en pos de tua sensualidade
un camino
en pos de olas
olas, olas, las olas de tu amor.

Amor yo seré para ti el poeta
que navegue mares
sin que el viento
aflija mis velas
solo en pos de una luz:
la luz de tus ojos.


*Eros es el dios del amor. En un principio se consideraba nacido a la par de Gea y del Caos. También se piensa que nació del Huevo Original engendrado por la Noche, cuyas dos mitades al romperse formaron el cielo y la tierra respectivamente.

Poema del poemario Las nueve musas de Salvador Moreno Valencia.

sábado, 1 de junio de 2013

Los obreros (el expolio permanente)







  

Los Obreros
(el expolio permanente)
Autor: Alvaeno Alvaeno





Los Obreros 1

 Poi che per mio destino…
Petrarca.
Los obreros siempre llegan
acompañados
por el director
para que éste
me dé conversación
mientras ellos
expolian todo aquello que fue
en su día motivo de felicidad.


Dejan tras ellos
solo la estela del polvo
del recuerdo como bailando
suspendida en la línea
de luz que entra por
una de las ventanas.


Dejan un recuerdo de un tiempo
efímero,
tiempo que se muda
a nuevos paisajes,
nuevos brazos,
nuevas bocas,
nuevos corazones,
nuevos cuerpos…


El director con maestría
va trazando, moviendo
en el aire su batuta,
las líneas por donde se perderá
el pasado, y el recuerdo
solo será ya, una estela
efímera de polvo
suspendida como bailando
en el éter de la tarde.


Los Obreros 2
S`amor no è, che dunque è quel ch`io sento?...
Si no es amor, ¿qué es lo que siento?
Petrarca.
Los obreros siguen
meticulosos
su labor,
ejecutan el expolio
con esquemática
pasión.


Los obreros son ajenos
a mis sentimientos
y veo cómo
van apilando los objetos
que un día fueron
testigos de aquel amor
y ahora son solo
reos de la incomprensión.


Los obreros ejecutan
meticulosos
su labor,
expolian mis recuerdos
y apilan
en cajas de cartón
mis sentimientos.


Los Obreros 3
Pien d`un vago penser, che me desvia…
De vagos pensamientos arrastrado,
de todos huyo y ando el mundo solo.
Estoy ya cada vez de mí más lejos,
mas busco a la que hallar no debería.
Petrarca.
Volvieron los obreros
y sentaron las bases
con planos falsos
llenos de palabras
y sonrisas hipócritas.


Desde un rincón
de la expoliada casa
observa un cínico,
al fin y al cabo un hombre;
hombre que sufre
con un dolor extraordinario.


Volvieron los obreros
vaciaron cuartos, armarios
alacenas, salas…


Se llevaron los brazos de
aquella Venus
para condenarme
a la ausencia de sus abrazos.


Los Obreros 4
Voglia mi sprona, Amor mi guida e scorge…
Pasión me empuja, Amor me escolta y guía…
Petrarca.
Los obreros ya firmaron
el presupuesto
de la obra,
primero deconstrucción
para luego, de los escombros,
intentar salvar estas ruinas.


Ya firmaron las actas
de demolición
y ratificaron
los acuerdos
de disección de las partes:
cada uno por un lado,
como cuando una naranja se parte en dos.

De un lado una parte, del otro la otra
sin que jamás puedan unirse.


Rotos los hilos
diseccionadas las partes
los obreros firman
las actas para ejecutar
el desahucio del corazón.

  
Los Obreros 5

Oimè il bel viso, iomè il soave sguardo…
¡Ay, bello rostro; ay, ojos de ternura…
Petrarca.
Como llegaron se fueron
los obreros;
dejaron sus guantes
en mis bolsas de basura.


Tras su marcha,
he repoblado los vacíos agujeros
donde una vez
colgaron fotografías
que narraban
un tiempo feliz ahora perdido.


He intentado
dar una mano de pintura
a las paredes
en el absurdo intento
de limpiar de ellas
la esencia
de aquellos años, felizmente vividos.


He intentado comprender las razones
y no acabo de aceptar la derrota.



Los Obreros 6
Anima bella, da quel nodo sciolta…
Alma bella, del nudo desatada…
Petrarca.


Los obreros, concienzudos,
se marcharon,
dieron por finalizada su jornada,
se llevaron la vajilla, y todo lo demás, 
me dejaron,
en un acto de compasión:
dos platos, dos tazas, dos vasos
y un tenedor, el cuchillo, NO.


Se fueron los obreros
agradecidos de haber terminado
su jornada
regresaron a sus casas
donde los esperan sus señoras
y una fuente de lubinas
con patatas.


El microondas tuve que lucharlo
consiguiendo convencer
al capataz que lo dejara
para calor de mis dos platos, mis dos tazas, mis dos vasos…


Se marcharon los obreros
limpio dejaron el piso
tanto que pude verme
reflejado cual Narciso.


Sí, se marcharon los obreros,
meticulosos, concienzudos,
esquemáticos, 
con sus manos enguantadas
para no ser contaminados
por el dolor.


Se marcharon los obreros
dejando notas
de melancolía tras su marcha
por todas las habitaciones
de la casa
en las que en un pasado
no lejano
jugábamos a ser amantes
a ser humanos.


Ahora, reunido con mis dos platos
mis dos tazas, mis dos vasos,
el tenedor, el cuchillo, NO,
y el microondas
contabilizamos las pérdidas
e intentamos averiguar
el resultado de Sus ganancias.




Este poemario inacabado porque los obreros se llevaron mis libros, mis notas, mi ordenador... lo leí el 31 dde mayo en el 11.º POESOHAIL (ENCUENTROS DE POETAS), que se realiza en Fuengirola, en la tetería Namasté. 


miércoles, 29 de mayo de 2013

Matar, al fin y al cabo: Supervivencia

Fotografía de E. de Juan

¿Matar por justicia
me hace injusto?
¿Me hace justo
matar por injusticia?
¿Matar por la paz
me hace asesino?
¿Matar por la guerra
me hace pacífico?
¿Coger un arma, matar
todo aquello que
de cruel y ruin
tenga para abrir caminos
bajo los pies descalzos
sobre lechos de pétalos
rosados,
me hace un poeta-asesino?

¿Matar al enemigo
me hace amigo?
¿Matar al amigo
me hace enemigo?
¿Matar, matar
al fin y al cabo
por supervivencia
me hace asesino?

Poema de un poemario todavía no creado que llevará por título Cuando te busco y no te encuentro, escrito por Alvaeno Alvaeno en dos tardes y media en una bajada de serotonina, que pude subir tras la ingesta de una botella de vino dialogando con Dylan Thomas que me recitó es poema que sigue:

De los suspiros algo nace...

De los suspiros algo nace
que no es la pena, porque la he abatido
antes de la agonía; el espíritu crece
olvida y llora:
algo nace, se prueba y sabe bueno,
todo no podía ser desilusión:
tiene que haber, Dios sea loado, una certeza,
si no de bien amar, al menos de no amar,
y esto es verdadero luego de la derrota permanente.

Después de esa lucha que los más débiles conocen.
hay algo más que muerte;
olvida los grandes sufrimientos o seca las heridas,
él sufrirá por mucho tiempo
porque no se arrepiente de abandonar una mujer que espera
por su soldado sucio con saliva de palabras
que derraman una sangre tan ácida.

Si eso bastase, bastaría para calmar el sufrimiento,
arrepentirse cuando se ha consumido
el gozo que en el sol me hizo feliz,
qué feliz fui mientras duró el gozar,
si bastara la vaguedad y las mentiras dulces fueran suficiente,
las frases huecas podrían soportar todo el sufrimiento
y curarme de males.

Si eso bastase: hueso, sangre y nervio,
la mente retorcida, el lomo claramente formado,
que busca a tientas la sustancia bajo el plato del perro,
el hombre debería curarse de su mal.
Pues todo lo que existe para dar yo lo ofrezco:
unas migas, un granero y un cabestro.


viernes, 17 de mayo de 2013

Adivina adivinanza



Adivina adivinanza


Dedicado a Annonaria.
Alguien marcó en mis manos,
tal vez hasta en la sombra de mis manos,
el signo avieso de los elegidos por los sicarios de la desventura.
Del poema “La Mala Suerte” de Olga Orozco.

Corre como río subterráneo
Como río subterráneo corre
y como río subterráneo es invisible
a los ojos mundanos.


Adivina adivinanza.

Pasa de mano en mano
con los dedos es contado
y si has llegado hasta aquí
lo habrás adivinado.


Adivina adivinanza.

Bécquer de él dijo
hasta el perro
cuando lo ve baila.

Adivina adivinanza.

Quizás esta máxima
no saliera de la boca
del insigne poeta
y fuera de otro que siempre
llevaba quevedos.


Adivina adivinanza.

Se guarda como tesoro
en cajas fuertes y bancos
te lo pongo fácil
para que sepas de qué estoy hablando.


Adivina adivinanza.

Muchos por él mueren
y muchos otros por él matan.
Da poder al que lo posee
y esclaviza al que de él carece.


Adivina adivinanza.

Si todavía no lo has adivinado
te doy otra pista
que dura poco en los bolsillos
y no mancha.


Adivina adivinanza.

Es el dios de todos los tiempos
es genocida, hiere y mata
asesino, mentiroso, farsante,
y estafador, vende humo,
y a pesar de todo esto
todos los adoran y aman.


Adivina adivinanza.

Por su culpa mueren ancianos y niños
caen mujeres y hombres en la calle
condenados a vagar
por los pagos que no da
este malnacido bicho
que ni de Amor, ni Amistad
ni de Familia entiende.


Adivina adivinanza.

Tantos amores por él fracasaron
tantos amigos por él se perdieron
tantas familias por él
se distanciaron.


Adivina adivinanza.

Si has llegado hasta aquí
y todavía no lo has adivinado
mal parece que no sepas
que esta cosa
embrutece a los humanos.

Escrito por fortuna sin Fortuna pero libre por un tal que se dice poeta, y que obedece sin ser servil al nombre de Salvador Moreno Valencia.

viernes, 10 de mayo de 2013

Náufrago


Náufrago
Y yo, barco perdido bajo cabellos de abras,

lanzado por la tromba en el éter sin pájaros,

yo, a quien los guardacostas o las naves del Hansa 

no le hubieran salvado el casco ebrio de agua,

Rimbaud

NAUFRAGOÓleo / tela80 x 60 cm.2006Autor Sergio Garval

El viento helado de tu boca
que ya ni me nombra
cierra las puertas
que una vez abrimos juntos.

Bajo las escaleras
danzando con los pies del vértigo,
nunca antes estuve tan cerca
del abismo.

Una isla me ofrecen
las hienas de bocas putrefactas.

Un granero, un puente, ofrecen
para dormir
las arpías que afilan sus garras
como las viudas negras
afilan sus cuchillos
para acuchillar a sus infieles amantes.

Ser náufrago sin ahogarse
en el intento
es esfuerzo sobrecogedor,
es la moneda de cambio,
la consecuencia, el castigo
que por mis actos de libertad
unos jueces de pacotilla
han decidido imponerme.

El viento helado de tu boca
que ya ni me nombra
amenaza con arrasar
esta isla
en la que poco a poco
va pereciendo el náufrago.


Escrito en Isla de Slovadar en 1923 por
Eleon Bratques*, traducido al 

castellano por Fielding Jones.

*Eleon Bratques (Bielorrusia 1845, 1936) escribió para un periódico bielorruso 

llamado Nasha Niva, publicado en Vilnius. Entre sus obras se encuentran tres 

novelas: La magia de Príapo; Las acedías; y Cocoskhsakitin en el patibulario; y el 

libro de cuentos Amaneciendo entre cerrojos.

Eleon Bratques procedía de una familia humilde de agricultores, estudió 

periodismo en Vilnius, donde trabajaba como periodista y profesor de literatura.

Desapareció en 1936, y nunca se ha descubierto su paradero, por lo que se le 

dio por muerto en ese año.