Por muchos muros que construya la intolerancia de los hombres,
siempre habrá una grieta por la que podrá colarse la esperanza.
Soy hombre de tierra,
por primera vez navego,
tengo sed, hambre, y frío.
Somos almas afligidas
que atrapadas por un sueño,
navegan hacia la orilla de Ítaca,
esperando ser recibidos
por Penélope.
Por muchos muros que construya la intolerancia de hombres poderosos,
más derribarán las esperanzas de hombres honestos.
Del poemario 13 Náufragos de Salvador Moreno Valencia
Letras tu revista literaria
domingo, 18 de julio de 2010
miércoles, 7 de julio de 2010
Ayer, hoy y mañana
Ayer me sorprendió el huracán de tu amor.
Hoy me sorprende el huracán de tu olvido.
Mañana, mañana, quizá,
me sorprenda la desesperación.
viernes, 18 de junio de 2010
sábado, 12 de junio de 2010
Glandes en su salsa
El escultor al ver aquellas zanahorias en el mercado pensó en penes esculpidos.
Las compró y esculpió sobre ellas glandes tan reales que parecían verdaderos.
Por la noche llegó su invitada. El anfitrión descorchó el vino escanciándolo en un recipiente de cristal de Majórica, luego sirvió penes cocidos con salsa de zanahorias.
Pequeños copos de nieve siguieron danzando en la calle.
viernes, 21 de mayo de 2010
Ayer, hoy y mañana
Ayer me sorprendió el huracán de tu amor.
Hoy me sorprende el huracán de tu olvido.
Mañana, mañana, quizás,
me sorprenda la desesperación.
jueves, 13 de mayo de 2010
Restos
Restos I
Yo soy un resto
de unas piernas
y unos brazos,
y no me queda tronco
donde asentar la cabeza.
Yo soy el náufrago
que se estrella cada noche
en esas playas de blanca arena.
Yo soy pedazos rotos de una esperanza.
La barca se hunde,
caemos a un inexplicable vacío
donde reina una tenebrosa oscuridad.
Yo soy el sol de rayos encendidos.
Del poemario 13 Náufragos
domingo, 2 de mayo de 2010
La piel tatuada
En el punto donde nace la columna
de tu cuerpo
se divisa un tatuaje
en la popa de tu barco
introduzco mi ancla
con mis dedos arcaicos
acaricio tu centauro tatuado.
martes, 27 de abril de 2010
EL EMBARCADERO
Fotografía de E.de Juan
El viejo embarcadero, está
Como tantos otros; cansado.
El viejo embarcadero se
Sumerge en las aguas del lago;
De cualquier lago donde brillan
Opacas sus negras aguas.
Hay movimiento de libélulas
Que sortean con sus transparentes
Alas, florecillas silvestres.
Yo pienso, miro el horizonte
De árboles verdes y puntiagudos
Que señalan al cielo como flechas
Vengadoras;
Y,
Las aguas mansas acarician al viejo embarcadero;
Hace ya tanto tiempo
Que las barcas oxidadas navegan por los sueños...
El viento suave y lleno de pájaros.
Hondos y próximos
Caminos se pierden en un laberinto de bosques.
Un motor suena a lo lejos,
Y un coro de distintos
Sonidos de aves flota en el aire
Como una musaraña.
Las casas como solitarias islas
Enseñan sus luces
En las ventanas;
Hilos de humo
Emergen de sus tejados y
En el cielo de óxido
Una tarde se desprende
Del vaporoso día amortajado;
Cinceles de Artista en las plumas del viento.
Esculpe la tierra colores
Sobre el agua y las maderas
Troncos de verdes ramas
Encienden la niebla,
A lo lejos, nuevamente, me detengo
Y unos ojos me miran,
Simplemente, me miran.
En el granero posan sus patas
Los grises cuervos y
Como urracas negras
Vacas dan lamentos
En el prado.
Yo disiento y caigo
En la maraña, musaraña
De mis ojos, miro, observo
Y guardo silencio.
En la orilla dos jóvenes
Se divierten con sus trajes
De baño, y, un pato se deja
Llevar por la corriente.
Los gritos de las locas
Gaviotas se mezclan con
Los de una bandada de grajos.
En el horizonte hay sirenas
De arena custodiadas
Por un Fauno.
El sol se asoma tímidamente
Manchando con dorados trazos
Las aguas de este lago y
El viejo embarcadero sigue
Viendo pasar el tiempo
De oxidadas barcas en el cielo.
Una nube de mosquitos
Baila su danza y
El viento los arrastra
Hacia cuerpos tumbados
Al sol.
Corre el hielo por la punta
De hierro oxidada, de
Tiempo la hora maga
Que ésta luz deshaga
Cobardes contradicciones
Y luchas para nada;
Si vuela el pez,
Al de diez, con un
Guiño yo me subo
A la sirena de arena que extendiendo sus alas
Me invita a volar por los sueños.
Digo adiós a éste viejo embarcadero,
Sobre tablas que envejecen y
Oxidan su tiempo al sol.
Me voy, compro champagne.
Luego me evado y
En familia oigo voces en Babel,
Que hablan o discuten y aun
Sin entender nada
No me pierdo en absoluto
Que de trivialidades
Ya tengo un saco
De conversaciones vanas.
Del Poemario Tenue Poseidón
Salvador Moreno Valencia©
domingo, 18 de abril de 2010
Manzanas prohíbidas
Manzana con macas
Soy un gusano en la manzana hueca del tiempo.
Manzana prohibida
Miraba, esta tarde, por el ojo de una aguja, y allí, tras el infinito agujero pude ver, pude contemplar en toda su extensión el huracán, sí, el ojo del huracán que me guiñaba desde el pasado que se convirtió en presente y futuro para derrotar, a la vez, las mismas raíces del mismo: el tiempo, Adán escupió el bocado de Eva.
Manzana profiláctica
Si los gusanos me engulleran, mis dientes blancos serían cornejas,
o viejas urracas muertas.
Salvador Moreno Valencia©
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