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| Título: Mujer fetal Autor: Salvador Moreno Valencia Medidas 120X120 De la serie "La vida es el momento" Año de realización 1995
Tus
ojos me miraron
Los
míos te imaginaron
En
el silencio de la noche.
El
tiempo sin descuento
Se
perdía en el murmullo
De
la multitud.
Allí
tú, aquí yo
En
los días del florido abril
viendo flores muertas en la acera.
El
tiempo sin descuento
Borró
nuestros ojos
del
mapa de nuestras miradas.
Una
noche cómo otras,
En
las que hombres
Y
mujeres salen
A
emborracharse y
A
desatar los nudos
de la cuerda del tedio.
El
tiempo sin descuento
Se
llevó nuestros besos
Y
selló nuestros labios.
Tú me hablabas y las palabras
perdidas
con la música
De
fondo no llegaban a mis oídos.
Yo añoraba en mis labios
el beso de los tuyos,
Mis brazos en tus brazos,
Mis
besos en tu boca.
El
tiempo sin descuento
dio paso al amanecer.
El
laberinto de mis cadenas
rompió
el sueño y desperté
Con
la nostalgia de tus labios.
Cierro
los ojos y puedo verte
Allí
entre seres sudorosos,
Sus
cuerpos como barreras
Entre tus labios y
Mi boca.
El
tiempo sin descuento
Se
llevó tus labios y tus ojos.
El
tiempo bandido
Para
detenerte y robarte
Un
beso de tu boca y una mirada
de tus profundos ojos negros.
* Este poema lo escribí en 1998, y ha permanecido inédito hasta hoy.
Salvador Moreno Valencia |
Letras tu revista literaria
sábado, 26 de enero de 2013
NOS PERDIMOS*
viernes, 18 de enero de 2013
Barro en los zapatos
Barro en los zapatos
Salvador Moreno Valencia
Salvador Moreno Valencia
Zaguán
He pensado
durante mucho tiempo sobre la poesía, la métrica, la rima y el ritmo
establecido, para que un poema sea eso, un Poema.
Pero en los
poemas que componen este pequeño cuaderno o en la mayoría, no existe medida ni
regla alguna, son versos que cabalgan por los caminos de las emociones, de los
sentimientos, ritmos de palabras que no pretenden más que llegar al corazón del
lector.
Aquí expreso
mis emociones instantáneas, efímeras; confabulaciones de amor que salen del
interior, brotando cual manantial en plena sequía, sin forma, norma, ritmo, o
medida, establecidos. Sólo sentimientos, emociones que me hicieron llorar,
reír, y encolerizar. Denuncias de injusticias; batallas perdidas por amor; desolación
sufrida por desamor…
Tras
meditarlo durante varios años, al fin, decido lanzar al aire estos poemas en
esta aventura que es la poesía en la que he contando lo que llevo dentro. Sentir,
vivir emociones que percibo: salvajes,
naturales, puras.
Por ello
quiero mantener la definición de este cuaderno que reviso después de diez años,
y seguir llamándolo Cuaderno de Poemas
Bastardos.
Este poemario lo escribí entre 1996 y 1997.
Publish at Calameo or read more publications.
La 1.ª Edición de este poemario se publicó en 1997, la 2.ª Edición se ha publicado en 2013 por Ediciones Alvaeno.
La 1.ª Edición de este poemario se publicó en 1997, la 2.ª Edición se ha publicado en 2013 por Ediciones Alvaeno.
domingo, 13 de enero de 2013
Poelabapras
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| Volaban y llenaban el aire antes de Monsanto |
Voy a utilizar palabras
Y dichas así de éste modo:
Aluminizados
De-látex-Hierro-Galvaniza
las heridas
Y el yunque al martillo
Atrae y golpea y
Se enfría la fragua.
El corazón late, late
Se esfuma el silencio
Y los pájaros
Ajenos enajenados y
Cuerdos se reúnen en el
Lado de otro lugar que
El corriente a la
Que se nubla la razón
Y como una cabeza en la
Manta dice adiós, adiós,
Y utiliza las palabras como
Si fueran canción
Pero no lo son, no lo son.
Hace mucho que los pájaros murieron
ya no quedan palabras
ni trinos
solo desolación.
ya no quedan palabras
ni trinos
solo desolación.
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| Miles de pájaros aparecen muertos en una carretera de Estados Unidos |
Poema incluido en el peomario Tenue Poseidón
martes, 8 de enero de 2013
Eipa paiepe
![]() |
| Fotografía E de Juan |
Por
est seque tu i la sa ne va concá e qui la mui de conmé, se tuo, comma di et
robl de vin conm si ca sui de la vie, port tua-me la incese de la historciete
ma cua sab...
Eipa paiepe de canto volturniano cereme ontos
copos de vides olesteres ma como baconiana esancie.*
*Por esto sé que la cosa no va contigo ni conmigo, como el roble
macera el buen vino macera el tiempo la vida, puerto tú-yo en la incesante
historia que es la sabiduría…
Voces
lacónicas de canto volturniano merecen unos vasos de vinos olorosos de
baconiana esencia.
Prohibición
Muerden los labios
con rabia escondida
de la ramera del tiempo
prostituida hace tanto
que el recuerdo se esfuma
como un hilo
de humo
del
cigarrillo
que hace tiempo me prohibieron.
con rabia escondida
de la ramera del tiempo
prostituida hace tanto
que el recuerdo se esfuma
como un hilo
de humo
del
cigarrillo
que hace tiempo me prohibieron.
Vivo en una continua
prohibición
dictada por esos hombres
que por la noche
afilan sus cuchillos.
prohibición
dictada por esos hombres
que por la noche
afilan sus cuchillos.
Del
poemario Cuando las Musas lloran de Salvador Moreno Valencia.
domingo, 30 de diciembre de 2012
Poema para la Paz
En las tardes que contemplocaer el sol en el horizontesentado en el montemiro la línea que separala tierra del cielo.Mientras piensoque mucho más allácaen bombas segandola vida a miles de inocentes,bombas que reparten su metrallapor cuerpos ajados de miseria.El sol se enrojece de sangre inocente,la línea que separa el cielo de la tierramuere en las manos de niños descalzos,de niños que contemplancaer el sol de sus vidas.El cielo se cubre de sangre,violenta luz, violenta insignia,violenta la mirada de niños descalzos.Occidente fabricante de muerte,dolor, destrucción, la vida segadapor hombres oscuros quetras sus mesas de despachomiran miles de números,números, muertos que cotizanen sus ruines bolsas.Cada segundo mueren miles de seres,cada segundo quedan abandonadosa la deriva los niños de la guerra.Niños que ven caerel sol de sus vidas,la de sus padres, amigos y vecinos,niños de ojos tristes,de llanto amargo, de rostros duros.Occidente crea los soldados de la paz,la paz no se alcanza con soldados,se alcanza con poemas, con amor,con balas de corazón,balas de solidaridad, balas de abrazos,balas de abrigo, de pan, de leche,balas de justicia.El sol se va ocultando en el horizonte,y sé que más allá,tras la línea que separa el cielo de la tierra,caen bombas que matan,bombas que condenana los inocentes a la miseria,a la muerte, al desaliento.Y un niño ve caer el solcon sus grandes ojosaterrados, ve el holocaustode su vida.Una bomba ha acabado con la vidade toda su familia,entre el fuego desaparecenlos restos de sus padres,de sus días, de sus noches,de sus sueños.Tiene sólo siete años,y las bombas que occidentefabrica han matado su vida.Ahora mira caer el solen lo alto del monte,siente frío,pero no tiene abrigo, ni amor,ni el calor de sus seres queridos.Y el cielo se tiñe de sangre,de la sangre derramadapor miles de inocentes.salva moreno valenciaEscrito en marzo de 1.999
viernes, 21 de diciembre de 2012
Zaguán
He pensado
durante mucho tiempo sobre la poesía, la métrica, la rima y el ritmo
establecido, para que un poema sea eso, un Poema.
Pero en los
poemas que componen este pequeño cuaderno o en la mayoría, no existe medida ni
regla alguna, son versos que cabalgan por los caminos de las emociones, de los
sentimientos, palabras que no pretenden más que llegar al corazón del
lector.
Aquí expreso
mis emociones instantáneas, efímeras; confabulaciones de amor que salen del
interior, brotando cual manantial en plena sequía, sin forma, norma, ritmo, o
medida, establecidos. Sólo sentimientos, emociones que me hicieron llorar,
reír, y encolerizar. Denuncias de injusticias; batallas perdidas por amor; desolación
sufrida por desamor…
Tras
meditarlo durante varios años, al fin, decido lanzar al aire estos poemas en
esta aventura que es la poesía en la que he contando lo que llevo dentro. Sentir,
vivir emociones que percibo: salvajes,
naturales, puras.
Por ello
quiero mantener la definición de este cuaderno que reviso después de diez años como Cuaderno de Poemas
Bastardos cuyo título es Barro en los zapatos.
Este poemario titulado Barro en los zapatos lo escribí entre 1996 y 1997 y se publicó en 1997.
AHORA PUEDES LEERLO TAN SOLO POR 1 EURO: COMPRAR
Te convido a vivir
Te convido a vivir
a que vivas
a que sientas en ti los rayos del sol
a que busques las razones
y los tres pies al gato
te convido al amor
a las horas felices
a compartir el miedo
que te hace y te deshace
te convido a pasar años
días y noches disfrutando de la risa
te convido a beber y brindar por la libertad
por los amores locos
por la felicidad tan efímera
como eterna
te convido a sentir el milagro de la vida
el milagro de estar vivo
te convido
si tú me convidas a pasar los días y las noches
en tu lecho de amor
en tu alabastro de esplendor
te convido a soñar con las nubes
el sol, la luna, y las estrellas
que renacen en tu corazón
te convido a no ser hipócrita
a ser tú.
Post patrocinado por LetrasTRL
domingo, 16 de diciembre de 2012
EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD
Salvador Moreno Valencia
Tenía diez años, ojos azules, el pelo rizado y dorado como el trigo
espigado en la campiña antes de ser cortado. Vestía pantalón ajado por la
miseria, un suéter azul con rayas blancas de mangas largas que le sobrepasaba
las rodillas.
Su madre trabajaba limpiando escaleras por un mísero sueldo; su padre
tenía como ocupación darle a la botella y propinarle palizas a su mujer cuando
llegaba embriagado.
La niña se ocultaba tras unos cartones cuando veía a su padre
maltratar a su madre, muerta de miedo no le salía ni un sollozo. Una tarde fue
con su madre al centro de aquella maravillosa ciudad, donde ya brillaban las
luces de la Navidad
y los escaparates relucían llenos de artículos inalcanzables para ella.
Cogida de la mano de su madre, miraba con un brillo en sus ojos que
iluminaba más que alguno de aquellos árboles llenos de bolas de cristal y de
luces que parpadeaban como estrellas.
En un remolino de gente se soltó su pequeña mano de la de su madre. De
repente se detuvo frente a una fuerte y cegadora luz.
Delante de ella, tan cerca que podía tocarlo, estaba aquel gordinflón
con rosadas mejillas, con enormes barbas blancas vistiendo un traje rojo,
sentado en un trineo tirado por renos que miraban la muchedumbre con ojos
redondos donde Rocío pudo mirarse como si fueran espejos.
El hombre vestido de rojo la miró y con un guiño le pidió que se
acercara. La cogió en sus brazos. Rocío sintió el calor que desprendían sus
brazos; blancas barbas que nacían de las sonrosadas mejillas como chorros de
agua plateada por la luna la enredaron con tacto algodonado.
Su madre apareció entre la muchedumbre, se acercó y abrazó a la
pequeña que miraba a los renos con los ojos muy abiertos. El hombre del traje
rojo se despidió de ella con un beso en la mejilla. Madre e hija se alejaron
por la avenida mirando de vez en cuando hacia atrás
Esa noche Rocío se durmió feliz pensando en su aventura.
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| Dibujo realizado por Jessica Sánchez |
Rocío se despertó con los gritos de su padre que una vez más llegaba
borracho y le estaba pegando a su madre. Se levantó despacio y se asomó tras la
cortina que dividía aquella chabola en dos. Sus ojos se llenaron de lágrimas,
una rata cruzó la calle, Rocío se refugió entre sus mantas, a pesar del miedo
el sueño la venció. Soñó con un trineo tirado por renos volando bajo el cielo
estrellado.
Este cuento ha sido patrocinado por LetrasTRL: http://www.alvaeno.com/letrasTRL.htm
viernes, 7 de diciembre de 2012
Regalo de poemario
Para celebrar que este blog ha llegado a las 40 MIL VISITAS, os regalo mi poemario Enredos salvajes en las olas encrespadas de tu vientre, solo tenéis que hacer clip aquí: BAJAR GRATIS
Gracias a todos por leerme y seguirme.
Saludos
Salvador Moreno Valencia
Gracias a todos por leerme y seguirme.
Saludos
Salvador Moreno Valencia
domingo, 2 de diciembre de 2012
A veces sueño con un infinito imposible
![]() |
| Fotografía E. de Juan |
A veces sueño con un infinito imposible
Que me arrastra a la losa
fría de mármol
Y despierto
En sudor navegando
Con los ojos pupilas
Dilatadas y rojo
Inyectado como una
Secuencia de vidrio.
Luego la inmensa paz
De un mar en calma
Que me mira
Con los grandes ojos
azules
De mi hijo, la
Ilusión y la Esperanza,
Contemplan la aurora
Y el crepúsculo lento
Tiñe las horas de
Un dulce e intenso
Olor putrefacto.
Me deforma
Tu ausencia
Y la presencia de mis
canas
El olvido de un rato
Y/o el momento
Del encuentro
Otro olvido
Que exaspera éste
elemento
Quieta la quietud en vela
Que luce azul afilado
De otro tiempo
Y duermevela insatisfecha
La hora que pasa y apura
El tiempo, corre, corre
Despavorido atrapándome
En un cristal de arena
Reloj que clava
Sus agujas en mi sueño.
Del poemario Tenue Poseidón, de Salvador Moreno Valencia
domingo, 25 de noviembre de 2012
Poemas del poemario "Enredos salvajes en las olas encrespadas de tu vientre
Salir del sueño desde el sueño
![]() |
| Fotografía E. de Juan |
Despiertan los órganos
Como si alguien hubiese pulsado
El resorte que los pone en marcha.
Acelerados e
iracundos
Parecen abismarse
Y preguntas:
¿Será esto el fin?
Nervioso te diriges al baño
E intentas exorcizar los demonios
Que en tu interior se devoran.
Parecen abismarse
Y preguntas:
¿Será esto el fin?
Nervioso te diriges al baño
E intentas exorcizar los demonios
Que en tu interior se devoran.
La náusea es
la antesala del tránsito, dices:
Esto es el trance final.
Esto es el trance final.
Salir del sueño desde el sueño I
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| Fotografía E. de Juan |
El
aire parece turbio
Como si un gigante de un soplo
Lo hubiese enmohecido.
Como si un gigante de un soplo
Lo hubiese enmohecido.
Salgo
del sueño desde el sueño
Mi cuerpo se debate
En una especie de agonía
Todo en él parece haber sido activado
Mediante convulsiones y espasmos,
Frío, ahora,
Luego, al instante,
Calor; más frío luego
Para ir al fuego.
Mi cuerpo se debate
En una especie de agonía
Todo en él parece haber sido activado
Mediante convulsiones y espasmos,
Frío, ahora,
Luego, al instante,
Calor; más frío luego
Para ir al fuego.
Febril
miro mis ojos
Que se escurren
Hacia abajo en la taza del váter
Donde un leve intento de vómito
Se descompone.
Que se escurren
Hacia abajo en la taza del váter
Donde un leve intento de vómito
Se descompone.
Salir del sueño desde el sueño II
Traficantes
de sueños
Prostitutas en la calle Montera
De Madrid al cielo
Por diez euros
En las esquinas
Jóvenes mujercitas
Hacen felaciones.
Prostitutas en la calle Montera
De Madrid al cielo
Por diez euros
En las esquinas
Jóvenes mujercitas
Hacen felaciones.
Calle
Montera
Prostitutas en la noche
Venta de oro
En el día.
Será por el sol que reluce como “El Dorado”.
Prostitutas en la noche
Venta de oro
En el día.
Será por el sol que reluce como “El Dorado”.
Las cucharas
afiladas
las nalgas embutidas
en medias-pantalón
las nalgas embutidas
en medias-pantalón
Prietos culos,
tetas duras mirando al cielo
De Madrid.
De Madrid.
Proxenetas
en las esquinas trafican
Con cuerpos primaverales
Retoños que caen al suelo desde el cielo
Con cuerpos primaverales
Retoños que caen al suelo desde el cielo
De Madrid
Sin que
Mestre los delate
Mientras Henry Miller
Se debate
En su Trópico de Cáncer.
Mientras Henry Miller
Se debate
En su Trópico de Cáncer.
Las
cigarreras ya no venden cigarrillos
Venden oro en las mañanas
Por la noches felan bastos,
Mirando al suelo
de Madrid
Sin llegar jamás al cielo.
Venden oro en las mañanas
Por la noches felan bastos,
Mirando al suelo
de Madrid
Sin llegar jamás al cielo.
Salir del sueño desde el sueño III
Henry Miller
se debate
En el Trópico de Cáncer
la señora radiofónica
Parece haber secuestrado
A su interlocutor
Porque no lo deja hablar.
En el Trópico de Cáncer
la señora radiofónica
Parece haber secuestrado
A su interlocutor
Porque no lo deja hablar.
El día se
olvida
y la cantante
no se digna a decir esta boca es mía
quiero que la beses para ti.
y la cantante
no se digna a decir esta boca es mía
quiero que la beses para ti.
El aire está
envenenado
Me sangra la nariz
Las cervezas cremosas
Caen del barril sobre brillantes ojos de cristal
En La Inquilina los relojes hace tiempo
decidieron detener el tiempo.
Me sangra la nariz
Las cervezas cremosas
Caen del barril sobre brillantes ojos de cristal
En La Inquilina los relojes hace tiempo
decidieron detener el tiempo.
Salir del sueño desde el sueño IV
No tengo
tiempo
ni para perderlo ni para encontrarlo
El egotista lame sus heridas
no deja que las otras lenguas
laman otras yagas.
¡Ay egotista, ay, el gran egotista del mundo!
ni para perderlo ni para encontrarlo
El egotista lame sus heridas
no deja que las otras lenguas
laman otras yagas.
¡Ay egotista, ay, el gran egotista del mundo!
Bajan por la rambla del mundo
los egotistas
para robar las palabras
y secuestrar las lenguas.
La tierra resurge
bajo el manto de hormigón
en un rincón de alguna ciudad del mundo
alguien acaba de matar a su prójimo.
¡Ay egotista,
ay el gran egotista no deja soñar!
Hay una mujer, desnuda, en el pasillo
Hay una
mujer desnuda en el pasillo,
Cuando me cruzo con ella
-por el simple hecho
de que los cuerpos que
En sentido contrario caminan,
hacen eso: se cruzan-,
Solo la esencia
De la profundidad
De sus cristalinos queda.
Cuando me cruzo con ella
-por el simple hecho
de que los cuerpos que
En sentido contrario caminan,
hacen eso: se cruzan-,
Solo la esencia
De la profundidad
De sus cristalinos queda.
No queda
otra cosa
que esa esencia
mientras yo, aturdido,
miro por encima
de la tapia de un cementerio
crecer, dentro,
las olas en los muertos.
que esa esencia
mientras yo, aturdido,
miro por encima
de la tapia de un cementerio
crecer, dentro,
las olas en los muertos.
Hay una
mujer desnuda en el pasillo
pero de su paso
en nuestro cruce
solo queda la esencia
como una frecuencia
que eternamente
vagará por el infinito
de sus profundos ojos
que me observan
desde el lugar lejano en el que habitan.
pero de su paso
en nuestro cruce
solo queda la esencia
como una frecuencia
que eternamente
vagará por el infinito
de sus profundos ojos
que me observan
desde el lugar lejano en el que habitan.
Hay una
mujer en el pasillo, desnuda,
como venida al mundo
por vez primera,
una mujer que me sueña
haciendo de mi presencia
el sueño de millones
de galápagos,
como si la nada
fuera el único fin
que los moviliza
allá en las playas
para emprender el regreso.
como venida al mundo
por vez primera,
una mujer que me sueña
haciendo de mi presencia
el sueño de millones
de galápagos,
como si la nada
fuera el único fin
que los moviliza
allá en las playas
para emprender el regreso.
Poemas incluidos en el poemario Enredos salvajes en las olas encrespadas de tu vientre, de Salvador Moreno Valencia que en breve podréis bajar en Internet, totalmente gratis.
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