Letras tu revista literaria
domingo, 30 de diciembre de 2012
viernes, 21 de diciembre de 2012
Zaguán
He pensado
durante mucho tiempo sobre la poesía, la métrica, la rima y el ritmo
establecido, para que un poema sea eso, un Poema.
Pero en los
poemas que componen este pequeño cuaderno o en la mayoría, no existe medida ni
regla alguna, son versos que cabalgan por los caminos de las emociones, de los
sentimientos, palabras que no pretenden más que llegar al corazón del
lector.
Aquí expreso
mis emociones instantáneas, efímeras; confabulaciones de amor que salen del
interior, brotando cual manantial en plena sequía, sin forma, norma, ritmo, o
medida, establecidos. Sólo sentimientos, emociones que me hicieron llorar,
reír, y encolerizar. Denuncias de injusticias; batallas perdidas por amor; desolación
sufrida por desamor…
Tras
meditarlo durante varios años, al fin, decido lanzar al aire estos poemas en
esta aventura que es la poesía en la que he contando lo que llevo dentro. Sentir,
vivir emociones que percibo: salvajes,
naturales, puras.
Por ello
quiero mantener la definición de este cuaderno que reviso después de diez años como Cuaderno de Poemas
Bastardos cuyo título es Barro en los zapatos.
Este poemario titulado Barro en los zapatos lo escribí entre 1996 y 1997 y se publicó en 1997.
AHORA PUEDES LEERLO TAN SOLO POR 1 EURO: COMPRAR
Te convido a vivir
Te convido a vivir
a que vivas
a que sientas en ti los rayos del sol
a que busques las razones
y los tres pies al gato
te convido al amor
a las horas felices
a compartir el miedo
que te hace y te deshace
te convido a pasar años
días y noches disfrutando de la risa
te convido a beber y brindar por la libertad
por los amores locos
por la felicidad tan efímera
como eterna
te convido a sentir el milagro de la vida
el milagro de estar vivo
te convido
si tú me convidas a pasar los días y las noches
en tu lecho de amor
en tu alabastro de esplendor
te convido a soñar con las nubes
el sol, la luna, y las estrellas
que renacen en tu corazón
te convido a no ser hipócrita
a ser tú.
Post patrocinado por LetrasTRL
domingo, 16 de diciembre de 2012
EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD
Salvador Moreno Valencia
Tenía diez años, ojos azules, el pelo rizado y dorado como el trigo
espigado en la campiña antes de ser cortado. Vestía pantalón ajado por la
miseria, un suéter azul con rayas blancas de mangas largas que le sobrepasaba
las rodillas.
Su madre trabajaba limpiando escaleras por un mísero sueldo; su padre
tenía como ocupación darle a la botella y propinarle palizas a su mujer cuando
llegaba embriagado.
La niña se ocultaba tras unos cartones cuando veía a su padre
maltratar a su madre, muerta de miedo no le salía ni un sollozo. Una tarde fue
con su madre al centro de aquella maravillosa ciudad, donde ya brillaban las
luces de la Navidad
y los escaparates relucían llenos de artículos inalcanzables para ella.
Cogida de la mano de su madre, miraba con un brillo en sus ojos que
iluminaba más que alguno de aquellos árboles llenos de bolas de cristal y de
luces que parpadeaban como estrellas.
En un remolino de gente se soltó su pequeña mano de la de su madre. De
repente se detuvo frente a una fuerte y cegadora luz.
Delante de ella, tan cerca que podía tocarlo, estaba aquel gordinflón
con rosadas mejillas, con enormes barbas blancas vistiendo un traje rojo,
sentado en un trineo tirado por renos que miraban la muchedumbre con ojos
redondos donde Rocío pudo mirarse como si fueran espejos.
El hombre vestido de rojo la miró y con un guiño le pidió que se
acercara. La cogió en sus brazos. Rocío sintió el calor que desprendían sus
brazos; blancas barbas que nacían de las sonrosadas mejillas como chorros de
agua plateada por la luna la enredaron con tacto algodonado.
Su madre apareció entre la muchedumbre, se acercó y abrazó a la
pequeña que miraba a los renos con los ojos muy abiertos. El hombre del traje
rojo se despidió de ella con un beso en la mejilla. Madre e hija se alejaron
por la avenida mirando de vez en cuando hacia atrás
Esa noche Rocío se durmió feliz pensando en su aventura.
![]() |
Dibujo realizado por Jessica Sánchez |
Rocío se despertó con los gritos de su padre que una vez más llegaba
borracho y le estaba pegando a su madre. Se levantó despacio y se asomó tras la
cortina que dividía aquella chabola en dos. Sus ojos se llenaron de lágrimas,
una rata cruzó la calle, Rocío se refugió entre sus mantas, a pesar del miedo
el sueño la venció. Soñó con un trineo tirado por renos volando bajo el cielo
estrellado.
Este cuento ha sido patrocinado por LetrasTRL: http://www.alvaeno.com/letrasTRL.htm
viernes, 7 de diciembre de 2012
Regalo de poemario
Para celebrar que este blog ha llegado a las 40 MIL VISITAS, os regalo mi poemario Enredos salvajes en las olas encrespadas de tu vientre, solo tenéis que hacer clip aquí: BAJAR GRATIS
Gracias a todos por leerme y seguirme.
Saludos
Salvador Moreno Valencia
Gracias a todos por leerme y seguirme.
Saludos
Salvador Moreno Valencia
domingo, 2 de diciembre de 2012
A veces sueño con un infinito imposible
![]() |
Fotografía E. de Juan |
A veces sueño con un infinito imposible
Que me arrastra a la losa
fría de mármol
Y despierto
En sudor navegando
Con los ojos pupilas
Dilatadas y rojo
Inyectado como una
Secuencia de vidrio.
Luego la inmensa paz
De un mar en calma
Que me mira
Con los grandes ojos
azules
De mi hijo, la
Ilusión y la Esperanza,
Contemplan la aurora
Y el crepúsculo lento
Tiñe las horas de
Un dulce e intenso
Olor putrefacto.
Me deforma
Tu ausencia
Y la presencia de mis
canas
El olvido de un rato
Y/o el momento
Del encuentro
Otro olvido
Que exaspera éste
elemento
Quieta la quietud en vela
Que luce azul afilado
De otro tiempo
Y duermevela insatisfecha
La hora que pasa y apura
El tiempo, corre, corre
Despavorido atrapándome
En un cristal de arena
Reloj que clava
Sus agujas en mi sueño.
Del poemario Tenue Poseidón, de Salvador Moreno Valencia
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