Letras tu revista literaria

sábado, 1 de junio de 2013

Los obreros (el expolio permanente)







  

Los Obreros
(el expolio permanente)
Autor: Alvaeno Alvaeno





Los Obreros 1

 Poi che per mio destino…
Petrarca.
Los obreros siempre llegan
acompañados
por el director
para que éste
me dé conversación
mientras ellos
expolian todo aquello que fue
en su día motivo de felicidad.


Dejan tras ellos
solo la estela del polvo
del recuerdo como bailando
suspendida en la línea
de luz que entra por
una de las ventanas.


Dejan un recuerdo de un tiempo
efímero,
tiempo que se muda
a nuevos paisajes,
nuevos brazos,
nuevas bocas,
nuevos corazones,
nuevos cuerpos…


El director con maestría
va trazando, moviendo
en el aire su batuta,
las líneas por donde se perderá
el pasado, y el recuerdo
solo será ya, una estela
efímera de polvo
suspendida como bailando
en el éter de la tarde.


Los Obreros 2
S`amor no è, che dunque è quel ch`io sento?...
Si no es amor, ¿qué es lo que siento?
Petrarca.
Los obreros siguen
meticulosos
su labor,
ejecutan el expolio
con esquemática
pasión.


Los obreros son ajenos
a mis sentimientos
y veo cómo
van apilando los objetos
que un día fueron
testigos de aquel amor
y ahora son solo
reos de la incomprensión.


Los obreros ejecutan
meticulosos
su labor,
expolian mis recuerdos
y apilan
en cajas de cartón
mis sentimientos.


Los Obreros 3
Pien d`un vago penser, che me desvia…
De vagos pensamientos arrastrado,
de todos huyo y ando el mundo solo.
Estoy ya cada vez de mí más lejos,
mas busco a la que hallar no debería.
Petrarca.
Volvieron los obreros
y sentaron las bases
con planos falsos
llenos de palabras
y sonrisas hipócritas.


Desde un rincón
de la expoliada casa
observa un cínico,
al fin y al cabo un hombre;
hombre que sufre
con un dolor extraordinario.


Volvieron los obreros
vaciaron cuartos, armarios
alacenas, salas…


Se llevaron los brazos de
aquella Venus
para condenarme
a la ausencia de sus abrazos.


Los Obreros 4
Voglia mi sprona, Amor mi guida e scorge…
Pasión me empuja, Amor me escolta y guía…
Petrarca.
Los obreros ya firmaron
el presupuesto
de la obra,
primero deconstrucción
para luego, de los escombros,
intentar salvar estas ruinas.


Ya firmaron las actas
de demolición
y ratificaron
los acuerdos
de disección de las partes:
cada uno por un lado,
como cuando una naranja se parte en dos.

De un lado una parte, del otro la otra
sin que jamás puedan unirse.


Rotos los hilos
diseccionadas las partes
los obreros firman
las actas para ejecutar
el desahucio del corazón.

  
Los Obreros 5

Oimè il bel viso, iomè il soave sguardo…
¡Ay, bello rostro; ay, ojos de ternura…
Petrarca.
Como llegaron se fueron
los obreros;
dejaron sus guantes
en mis bolsas de basura.


Tras su marcha,
he repoblado los vacíos agujeros
donde una vez
colgaron fotografías
que narraban
un tiempo feliz ahora perdido.


He intentado
dar una mano de pintura
a las paredes
en el absurdo intento
de limpiar de ellas
la esencia
de aquellos años, felizmente vividos.


He intentado comprender las razones
y no acabo de aceptar la derrota.



Los Obreros 6
Anima bella, da quel nodo sciolta…
Alma bella, del nudo desatada…
Petrarca.


Los obreros, concienzudos,
se marcharon,
dieron por finalizada su jornada,
se llevaron la vajilla, y todo lo demás, 
me dejaron,
en un acto de compasión:
dos platos, dos tazas, dos vasos
y un tenedor, el cuchillo, NO.


Se fueron los obreros
agradecidos de haber terminado
su jornada
regresaron a sus casas
donde los esperan sus señoras
y una fuente de lubinas
con patatas.


El microondas tuve que lucharlo
consiguiendo convencer
al capataz que lo dejara
para calor de mis dos platos, mis dos tazas, mis dos vasos…


Se marcharon los obreros
limpio dejaron el piso
tanto que pude verme
reflejado cual Narciso.


Sí, se marcharon los obreros,
meticulosos, concienzudos,
esquemáticos, 
con sus manos enguantadas
para no ser contaminados
por el dolor.


Se marcharon los obreros
dejando notas
de melancolía tras su marcha
por todas las habitaciones
de la casa
en las que en un pasado
no lejano
jugábamos a ser amantes
a ser humanos.


Ahora, reunido con mis dos platos
mis dos tazas, mis dos vasos,
el tenedor, el cuchillo, NO,
y el microondas
contabilizamos las pérdidas
e intentamos averiguar
el resultado de Sus ganancias.




Este poemario inacabado porque los obreros se llevaron mis libros, mis notas, mi ordenador... lo leí el 31 dde mayo en el 11.º POESOHAIL (ENCUENTROS DE POETAS), que se realiza en Fuengirola, en la tetería Namasté. 


2 comentarios:

prueba de nombre dijo...

Muy bueno ese todo que habla de los obreros. A lo largo de las partes, desglosas una situación actual que viene de lejos.
Hay crudeza y bellas imágenes poéticas bien trenzadas. No es nada fácil conseguirlo, así que,
felicidades por todo ello.

Alvaeno dijo...

Gracias amigo Antonio José.